 Divina Lluz Autor: Mus
El nuevu CD de Mus lleva�l nome de Divina Lluz, tercer discu
de llarga duración del grupu xixonés, dempués de
Fai y El Naval. Descripci�n llarga: Muncho cambiaron les coses pal grupu dende que yá va siete años
sacaren el so primer trabayu discográficu, un EP entituláu
Zuna. Agora�l dúu yá tien un sitiu fechu na escena de la
música independiente del estáu, amás d�algamar el
reconocimientu de les más de les publicaciones especializaes de tol
mundu. Preba d�esto ye qu�esti Divina Lluz espublízase a
la vez n�España, Estaos Uníos (depués de la esitosa xira
pellá en 2003) y Taiwán, país pal que va la pareya
asturiana, acompaños pola so banda, a facer una xira de
presentación d�esti nuevu discu, nel mes d�abril del 2004.
Pue dicíse que ye un discu colos pies na tierra, sobre too pola
temática de los cantares. Son temes cercanos xeográficamente,
importantes nes sos consecuencies y de preocupaciones espardíes
universalmente, emigración n�Asturies, desaparición de los
barrios obreros, la muerte al traviés de los güeyos d�un
neñu, o la desaparición de la minería del carbón al
traviés del recuerdu d�un accidente na mina (col cantar "Dexame
Pasar", que pue descargase n� asturies.com, en formatu mp3 (calcando equí).
Nel planu musical, Fran Gayo y Mónica Vacas siguen
fieles a la cenciellez y sinceridá del so apueste musical. La voz de
Mónica mormuria les lletres, aportando un toque que calez tol discu,
acompañada por una música seliquina, directa, que va al pasu
podíemos dicir, pero con momentos de fuercia, que de sópetu,
cambien el ritmu mental del qu�escucha�l discu. Na la grabación del
discu (por Pedro Vigil nos estudios Teisco de Xixón)
participó la banda que los acompañó l�añu 2003 na
xira pela Costa Oeste americana (Pedro Vigil, Manu Molina e Iker
González). El discu tien amás la collaboración especial
del caderalgu en filosofía y históricu lluchador llibertariu
José Luis García Rúa que recita
"Adiós", un poema dedicáu a les imáxenes que-y
quedaron cuando tuvo que colar d�Asturies esiliáu.
Cantares del discu:
1. Escuela cruda
2. La vuelta
3. Déxame pasar
4. Sola
5. Na esplanada
6. Divina lluz
7. Pela xenra blanca
8. Con un calendariu na mano
9. A la fonte cada mañana
10. Adiós
Nota informativa sobre Divina Lluz escrita pol escritor
Ramón Lluis Bande pal sellu Acuarela, como presentación
del discu:
Padre no me deje cantar para ellos
En la sociedad anestesiada en la que vivimos, el más mínimo
contacto con la realidad no filtrada por la propaganda, nos duele. Ante este
orden de cosas -que se da en todos los ámbitos de nuestra vida-, muchos
artistas optan por poner preservativo estético a sus creaciones. Muchos
grupos solo buscan (o solo encuentran) en su colección de discos las
razones para hacer una nueva canción. Canciones que, evidentemente,
nacen muertas por falta de oxigenación. Y, de esta manera, degradan el
concepto de arte hasta convertirlo en el más vacío (y
burgués) de estética. Una especie de arte aplicado, de
diseño musical, con todo lo que esto conlleva de emociones de segunda
mano y dejá vu constante.
Como respuesta refleja (y reflexiva) a ese panorama aparece "Divina
lluz", un nuevo trabajo discográfico de Mónica Vacas y Fran
Gayo, Mus. Un disco que hunde profundamente sus raíces en la realidad en
la que viven sus responsables, reivindicando de manera explícita su
identidad como música de no ficción. Música documental. Y
por tanto, no podría ser de otra manera siendo asturianos, música
crepuscular. Utilizan la tradición musical del país para firmar
su emocional despedida de la minería del carbón a través
del recuerdo de un accidente minero ("Déxame pasar") y vuelven
a ella para recuperar el sentimiento íntimo de la mujer en la tierra
("Sola"). El resto de los textos, de una excepcional calidad
literaria, siguen por los mismos caminos marcados por esa tradición a la
que reivindican abiertamente pertenecer. A muchos chocará que ahora se
escriban canciones sobre la nueva emigración ("A la fonte cada
mañana"), la desaparición de los barrios obreros ("La
esplanada"), el descubrimiento de la muerte a los ojos de un niño
("Escuela cruda") o el amargo sabor de la doble derrota, al tener que
regresar a una tierra de la que marchaste ("La vuelta"). Un
acercamiento íntimo a la realidad social, porque estas canciones
están lejos de querer aleccionar, aunque no tienen descargada su
capacidad de acción política. Con su cuidadosa fijación en
la realidad consiguen trascenderla y, alejándose de la demagogia social,
vuelven a firmar un ejercicio sin tacha de revelarnos los hilos invisibles del
tiempo en el cual se organizan nuestras vidas. Una vez más, un aire de
espiritualidad natural, nada forzada, envuelve los sonidos de las canciones. Su
apuesta por la contención, por los sonidos justos, por componer con los
mínimos elementos, pero sin que se eche en falte ninguno necesario,
dibuja la cartografía exacta de sus (nuestras) almas.
Musicalmente evolucionan hacia nuevos caminos, abriendo nuevos espacios y
renunciando, como en cualquier acto de afirmación íntima, a ser
reducidos a una colección de nombres de referencia. No, ese no es el
juego en esta partida.
Lo que sí se pude decir, con respecto a lo estrictamente musical, es que
para este disco optaron por una caligrafía clara. Si "El
naval" era un papel escrito a mano rápidamente, aquí se
esfuerzan para que se entienda la escritura. Esa ya no puede ser la excusa. Ya
no. Por eso también, la voz de Mónica ocupa el primer
término de la mayoría de las canciones y, sin perder nada de su
natural y desnudo poder de comunicación, incluso sin renunciar al
susurro, se atreve a cantar, multiplicando al infinito el impacto emocional de
cada una de las palabras y los sonidos.
Hay gente que no quería enterarse de la posición de Mus en el
mundo. Con ciertos temas preferían mirar para otro sitio,
confundiéndose y confundiendo. Pero Mus no acepta el halago fácil
y desinformado. Sus discos no buscan el aplauso, son ejercicios de honestidad
emocional y expresión política. Por eso en este disco tomaron la
decisión de explicitar las cosas. Ante versos profundamente cortantes
como: "padre nun me dexe cantar pa ellos" ("Pela xenra
blanca") ya nadie podrá mirar para otro lado. Tampoco se
podrá obviar que el disco lo cierra el catedrático de
filosofía y pensador libertario, José Luis García
Rúa, recitando "Adiós", un poema dedicado a las
imágenes que quedaron tatuadas en sus ojos en su forzada marcha de
Asturies.
"Divina lluz" no da lugar a la escucha despistada, tampoco el
pensamiento débil encuentra sitio entre sus surcos. Aunque hayamos
perdido la costumbre, "Divina lluz" nos obliga a posicionarnos.
Ramón Lluís Bande
Preciu: 15,03 euros (2.501 pta) Amuesa d'audio (148,4 Kb.) Referencia del proveedor: nois1040 Códigu de productu: 2390
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